2 La mujer concibió y dio a luz a un hijo. Ella vio que era “bueno” y lo escondió durante tres meses. (Shemot 2)
Dicen nuestros Sabios que Moshé nació circuncidado. Esto lo aprenden del hecho que en el versículo en cuestión califica a Moshé con la cualidad de “Bueno”.
Nos dice la Kabala que el primer hombre, antes del pecado del árbol del conocimiento era “Bueno” y cuando el mal se apoderó de el, perdió esta cualidad.
En la Kabala se denomina al mal con el calificativo de “Cáscaras impuras”, ya que al igual que la cáscara de un fruto no deja apreciar lo dulce del fruto, del mismo modo, a partir del surgimiento del mal no deja apreciar lo bueno y dulce del alma pura, quedando el mal en el exterior y el alma en el interior.
Pero Moshé estaba “Circuncidado”, es decir que no tenía ninguna cáscara impura o prepucio que opaque su luz interior. En cambio nosotros, que no estamos en el nivel de Moshé, tenemos que desde el nacimiento ir sacando las cáscaras impuras que no dejan manifestar nuestra alma.
Dicen nuestros Sabios que Moshé nació circuncidado. Esto lo aprenden del hecho que en el versículo en cuestión califica a Moshé con la cualidad de “Bueno”.
Nos dice la Kabala que el primer hombre, antes del pecado del árbol del conocimiento era “Bueno” y cuando el mal se apoderó de el, perdió esta cualidad.
En la Kabala se denomina al mal con el calificativo de “Cáscaras impuras”, ya que al igual que la cáscara de un fruto no deja apreciar lo dulce del fruto, del mismo modo, a partir del surgimiento del mal no deja apreciar lo bueno y dulce del alma pura, quedando el mal en el exterior y el alma en el interior.
Pero Moshé estaba “Circuncidado”, es decir que no tenía ninguna cáscara impura o prepucio que opaque su luz interior. En cambio nosotros, que no estamos en el nivel de Moshé, tenemos que desde el nacimiento ir sacando las cáscaras impuras que no dejan manifestar nuestra alma.
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