20 Los bendijo aquel día, diciendo: En vosotros se bendecirá Israel, diciendo: Que Dios te coloque como Efraim y Menashe, y colocó a Efraim antes que a Menashe (Vaiejí 48)Iacov marcó el camino para la posteridad, y cada vez que un padre pretenda bendecir a su hijo deberá desearle que sean como Efraín y Menashe. ¿Por qué?
Un motivo es porque Efraim y Menashe nacieron y se criaron en el exilio, lejos de la luz que emana la tierra de Israel, y a pesar de esto, siguieron el camino de Iacov, al punto de tener el merito de ser parte integral de las Tribus de Israel, debido a su santidad. Del mismo modo un padre desea a su hijo que a pesar de no haber nacido en épocas de esplendor espiritual, tenga el merito de seguir el camino de nuestros gloriosos antepasados.
Otra respuesta: Iacov primero bendijo a Efraim, el segundo hijo de Iosef y luego a Menashe, el primogénito. Nos cuentan nuestros Sabios que Efraim no se vanaglorio delante de su hermano y Menashe se puso contento al saber que su hermano iba a prosperar más que él, no sintiendo en ningún momento envidia.
Del mismo modo le deseamos a nuestros hijos que siempre prevalezca la paz entre ellos sin falso orgullo ni envidias, reinando siempre la paz.
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