18 Todo el Monte de Sinaí estaba “humeante”, porque El Eterno había descendido sobre él en el “fuego”; su humo subía como el humo de un horno y toda la montaña se estremeció sobremanera. (Itró 19)No es un secreto que el humo se produce cuando el fuego entra en contacto con algo material, pero en el desierto no existe nada que sirva para que el fuego pueda producir humo. Entonces ¿De que humo habla la Torá?
Explica la Kabala: En principio debemos saber que todo lo relacionado con la Torá tiene que ser con “Fuego”, con energía, entusiasmo y calor, es por eso que en la entrega de la Torá hubo además de fuego, truenos y relámpagos.
Pero ese “Fuego” tiene que afectar la materia, introduciéndose en lo cotidiano de nuestra vida, tratando de unir el fuego con lo físico, provocando en ese contacto, un humo que suba hasta el cielo.
En definitiva el humo es la relación entre el “fuego” al entrar en contacto con la materia, siendo nuestra función que el mundo sea un lugar más “caluroso” y afectivo.
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