No debemos transformar a Dios en un mero bisnes.20 “No hagan Conmigo” (De Mí), no hagan para ustedes dioses de plata ni dioses de oro. (Itró 20)
Explica la Kabala: No hagas de Dios una mera dirección para pedir plata, ya que sino, solo nos estaremos sirviendo a nosotros mismos.
Dice el profeta, en nombre de Hashem: “Mía es la plata y Mió es el oro”. A pesar de esta verdad, no debemos asociarnos a Dios solo para “pedir plata” y nada más, transformándolo en un Dios solo capaz de proporcionar nuestras necesidades, porque en definitiva, estaremos haciendo de Dios un simple negocio que el día que no sea redituable lo abandonaremos.
Es como si fuera que Dios dice: “No hagan de Mí solo un Dios capaz de proporcionar plata y oro”, terminando al final en idolatría de nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario