18 «Harás una pileta de cobre, con base de cobre, para los lavados… 19 De ella, Aarón y sus hijos se lavarán las manos y los pies. 20 Cada vez que entren a la Tienda de la Reunión, se lavarán con agua y no morirán (Ki Tisá 30)
En dicha “pileta”, los sacerdotes, descendientes de Aarón, se lavaban sus manos y sus pies.
“Las manos” hacen referencia al instinto de poseerlo todo. “Las pies” hacen referencia al instinto humano de “Caminar”, explorando otros caminos fuera de la Torá.
“Las manos”, el instinto de quererlo todo, se vincula con el corazón, y “Los pies”, que dirigen a la persona a desconfiar del camino del Creador, se vincula con lo intelectual, pensando en caminos alternativos.
Los sacerdotes, descendientes de Aarón, quien era famoso por su bondad, deben purificar su intelecto y su corazón, con “el agua” de la pileta, como dicen nuestros Sabios: “No hay agua sino la Torá”, para poder revelar la genuina bondad.
Solo por intermedio de la Torá nos purificaremos para poder entrar al Santuario, para desarrollar nuestra sagrada tarea de hacer un mundo mejor.
En dicha “pileta”, los sacerdotes, descendientes de Aarón, se lavaban sus manos y sus pies.
“Las manos” hacen referencia al instinto de poseerlo todo. “Las pies” hacen referencia al instinto humano de “Caminar”, explorando otros caminos fuera de la Torá.
“Las manos”, el instinto de quererlo todo, se vincula con el corazón, y “Los pies”, que dirigen a la persona a desconfiar del camino del Creador, se vincula con lo intelectual, pensando en caminos alternativos.
Los sacerdotes, descendientes de Aarón, quien era famoso por su bondad, deben purificar su intelecto y su corazón, con “el agua” de la pileta, como dicen nuestros Sabios: “No hay agua sino la Torá”, para poder revelar la genuina bondad.
Solo por intermedio de la Torá nos purificaremos para poder entrar al Santuario, para desarrollar nuestra sagrada tarea de hacer un mundo mejor.
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