1. Tres días después, Ester se vistió con sus ropas reales y se paró en el átrio interior del palacio del Rey. Se puso en el patio de adentro de la casa real donde el Rey se encontraba sentado en su trono, frente a la entrada donde Ester se encontraba parada. (Ester 5)5. Entonces los sirvientes del Rey contestaron: "Es Haman el que se encuentra en el patio". (Ester 6)
Debemos observar la diferencia entre la reina Ester y el malvado Hamán: La reina Ester entra al “Interior” del palacio del “Rey”, mientras que el malvado Hamán solo entra “al patio”.
Los Tzadikim, entran a las cámaras más profundas de la divinidad, conociendo el objetivo interior de sus vidas, mientras que los malvados superfluos se quedan en el patio externo, sin ingresar a la “Casa del Rey de Reyes”.
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