1 El Eterno les dijo a Moshé y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2 Este mes será para vosotros el principio de los meses, será para vosotros el primero de los meses del año. (Bo 12)
Estamos ante la primer orden que El Todopoderoso le otorgó al pueblo de Israel, incluso antes de haber salido de la esclavitud egipcia. La Mitzvá de "Rosh Jodesh".
El primero de Nisan es el principio del proceso redentor que se plasmó con la salida de Egipto y verá su concreción total con la futura llegada del Mashiaj. Ya dijeron los Sabios: “En Nisan fuimos redimidos y en Nisan seremos redimidos completamente del exilio”.
Es sabido que el calendario judío se basa según el movimiento de la luna. La luna hace su aparición el primero de cada mes llegando a su apogeo el día quince de cada mes.
Al crear Dios las luminarias esta escrito: 16 Y Dios hizo las dos grandes luminarias, la luminaria mayor para que domine el día, y la luminaria menor para que domine la noche (Bereshit 1)
Preguntan los Sabios: ¿Si eran “Dos grandes luminarias”, porque el texto relata a continuación: la luminaria mayor… y la luminaria menor…?
Y contestan: En un principio el sol y la luna eran iguales, pero luego Hashem disminuyó a la luna, quedando una luminaria “mayor” y otra “menor”.
Antes del pecado del fruto del conocimiento no había “Grandes y chicos”, sino que todo se veía llenado por la divinidad, recibiendo toda la creación su plenitud del Eterno. Luego de dicho pecado comenzó un proceso de rectificación dando lugar a “Dadores y receptores”.
Hoy en día la luna recibe del sol, por eso el proceso comienza con la luna viéndose pequeña en un principio hasta llegar a su apogeo el día quince. Es por eso que el día quince de Nisan se celebra la festividad de Pesaj, la fiesta de la redención de Egipto.
Pero luego de su plenitud, la luna vuelve a aminorarse hasta que llegue a su plenitud total con la llegada del Mashiaj.
Nos cuentan los Sabios que si el pueblo judío no hubiera pecado con el pecado del becerro de oro, cada “Rosh Jodesh”, principio de mes, hubiera sido una gran fiesta. Al entregarse la Torá en Sinaí el mundo estaba apto para la redención, y si el pueblo no hubiera pecado, la luna estaría plena el día primero, como al principio de la Creación antes del pecado, sin esperar que su apogeo sea el día quince como es hoy en día.
Cuando venga el Mashiaj la luna volverá a ser igual que el sol, sin altibajos ni fluctuaciones, tan propio del exilio.
Dicen los Sabios que la Torá debiera haber empezado con la primera Mitzvá, la Mitzvá de “Rosh Jodesh”. Significa que el objetivo de la Torá es que la luna sea igual que el sol recibiendo todos del Todopoderoso, pero al no poder cumplirse dicho objetivo, el mundo comenzó un proceso de rectificación en donde uno debe crecer constantemente, como la luna, hasta llegar a la plenitud.
Estamos ante la primer orden que El Todopoderoso le otorgó al pueblo de Israel, incluso antes de haber salido de la esclavitud egipcia. La Mitzvá de "Rosh Jodesh".
El primero de Nisan es el principio del proceso redentor que se plasmó con la salida de Egipto y verá su concreción total con la futura llegada del Mashiaj. Ya dijeron los Sabios: “En Nisan fuimos redimidos y en Nisan seremos redimidos completamente del exilio”.
Es sabido que el calendario judío se basa según el movimiento de la luna. La luna hace su aparición el primero de cada mes llegando a su apogeo el día quince de cada mes.
Al crear Dios las luminarias esta escrito: 16 Y Dios hizo las dos grandes luminarias, la luminaria mayor para que domine el día, y la luminaria menor para que domine la noche (Bereshit 1)
Preguntan los Sabios: ¿Si eran “Dos grandes luminarias”, porque el texto relata a continuación: la luminaria mayor… y la luminaria menor…?
Y contestan: En un principio el sol y la luna eran iguales, pero luego Hashem disminuyó a la luna, quedando una luminaria “mayor” y otra “menor”.
Antes del pecado del fruto del conocimiento no había “Grandes y chicos”, sino que todo se veía llenado por la divinidad, recibiendo toda la creación su plenitud del Eterno. Luego de dicho pecado comenzó un proceso de rectificación dando lugar a “Dadores y receptores”.
Hoy en día la luna recibe del sol, por eso el proceso comienza con la luna viéndose pequeña en un principio hasta llegar a su apogeo el día quince. Es por eso que el día quince de Nisan se celebra la festividad de Pesaj, la fiesta de la redención de Egipto.
Pero luego de su plenitud, la luna vuelve a aminorarse hasta que llegue a su plenitud total con la llegada del Mashiaj.
Nos cuentan los Sabios que si el pueblo judío no hubiera pecado con el pecado del becerro de oro, cada “Rosh Jodesh”, principio de mes, hubiera sido una gran fiesta. Al entregarse la Torá en Sinaí el mundo estaba apto para la redención, y si el pueblo no hubiera pecado, la luna estaría plena el día primero, como al principio de la Creación antes del pecado, sin esperar que su apogeo sea el día quince como es hoy en día.
Cuando venga el Mashiaj la luna volverá a ser igual que el sol, sin altibajos ni fluctuaciones, tan propio del exilio.
Dicen los Sabios que la Torá debiera haber empezado con la primera Mitzvá, la Mitzvá de “Rosh Jodesh”. Significa que el objetivo de la Torá es que la luna sea igual que el sol recibiendo todos del Todopoderoso, pero al no poder cumplirse dicho objetivo, el mundo comenzó un proceso de rectificación en donde uno debe crecer constantemente, como la luna, hasta llegar a la plenitud.
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