Al principio de la sección de Noaj, relata la famosa historia de una generación que fue devastada. ¿Cuál fue la gota que revalsó el vaso para tamaña decisión?
Claramente dice la Torá que la tierra se lleno de hurto. En estas condiciones, en donde se socavan los principios más básicos de una sociedad y la propiedad privada del prójimo no tiene valor ya no hay razón para existir. Acá no solo se atentó contra los preceptos del Creador, sino que ni siquiera se tuvo en cuenta los derechos de los demás.
Acto seguido, la Torá nos cuenta de la generación que le sucedió a este desastre, ellos hicieron una torre, la famosa torre de Babel. ¿Con que fin? A ciencia cierta la Torá no lo dice, solo expresa la Torá que querían hacerse conocidos por todos lados. Es por eso que se unieron para este fin.
Ellos habrán pensado: Hashem destruyó a nuestros antecesores porque se robaban entre ellos y no se respetaban, pues bien dijeron, vamos a juntarnos y unidos no seremos destruidos.
Abraham, el padre de nuestra santa nación, les dijo: El tema no es estar simplemente unidos, el tema pasa por estar unidos con un fin, bajo el cielo celeste del Creador. Abraham empezó a demostrar que si no hay un eje, si no hay un Di-s único, que es a quien hay que rendirle cuenta todo es en vano.
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