2 Dios habló a Israel en visiones nocturnas y le dijo: «Iaacov , Iaacov. Y él dijo: «Heme aquí». 3 Y Él dijo: «Yo soy el Dios, el Dios de tu padre. No temas bajar a Egipto, pues te estableceré como una gran nación en aquel país. (Vaigash 46)
Comentan nuestros Sabios que Iacov estaba angustiado del hecho de tener que descender a Egipto con su familia, es por eso que Hashem se le presenta y le dice que no tiene que tener temor de bajar a Egipto.
Iacov, hombre grande, ya sabía lo que era el exilio, el vivió muchos años fuera de la tierra de Israel junto a Labán, el embuesro, no siendo influenciado por el para mal, pero toda su preocupación en este momento, son sus descendientes inexpertos, es por eso que Hsaehm le dice: “No temas bajar a Egipto, pues te estableceré como una gran nación en aquel país”.
Esta debe ser toda la preocupación de un padre judío, que sus hijos no se pierdan en el galut , en la diáspora, asimilándose tristemente, dejando el digno camino de Iacov Avinu quiso transmitir.
Comentan nuestros Sabios que Iacov estaba angustiado del hecho de tener que descender a Egipto con su familia, es por eso que Hashem se le presenta y le dice que no tiene que tener temor de bajar a Egipto.
Iacov, hombre grande, ya sabía lo que era el exilio, el vivió muchos años fuera de la tierra de Israel junto a Labán, el embuesro, no siendo influenciado por el para mal, pero toda su preocupación en este momento, son sus descendientes inexpertos, es por eso que Hsaehm le dice: “No temas bajar a Egipto, pues te estableceré como una gran nación en aquel país”.
Esta debe ser toda la preocupación de un padre judío, que sus hijos no se pierdan en el galut , en la diáspora, asimilándose tristemente, dejando el digno camino de Iacov Avinu quiso transmitir.
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