32 Pues tu sirviente se hizo garante por el joven ante mi padre, diciendo: Si no lo traigo de regreso a ti habré pecado contra mi padre por toda la eternidad. 33 Por eso, por favor, deja que tu sirviente se quede en lugar del joven, como sirviente para mi señor, y que el joven suba con sus hermanos. (Vaigash 44)Iehuda pide que su hermano Biniamín, que estaba detenido, le sea devuelto y que en su lugar el se entregará como prisionero.
Iehuda, había salido garante por su hermano y esto significaba algo sumamente importante. Si no lo traía de vuelta su pecado sería por toda la eternidad, ya que el había puesto como garantía su alma.
Iehuda prefirió pasar dificultades en este mundo y pasar penurias en prisión y no tener que sufrir en la vida eterna.
Con cada pecado estamos perdiendo la vida eterna, en ese momento, tan solo porque no queremos “sufrir” dejando el pecado de lado.
Sin lugar a dudas no guarda relación la vida eterna que logramos con los preceptos cuando la comparamos con un poco de satisfacción prohibida de manera momentánea que nos hace perderlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario