Iacov se dispone a bendecir a Iosef y en forma inesperada dirige su bendiciones a ”los jóvenes”, sus nietos, hijos de Iosef.
¿Cómo es que la Torá menciona que Iosef es bendecido, mientras que en realidad sus hijos son bendecidos?
Dicen nuestros Sabios que la verdadera bendición de un padre son sus hijos. Toda nuestra lucha y nuestro esfuerzo es ver a nuestros hijos prosperar, yendo por el buen camino.
Por eso Iacov se dispuso a bendecir a su hijo Iosef y bendijo a sus nietos, Efraím y Menashe, ya que en realidad es la verdadera bendición a Iosef.
Que podamos ver a nuestros hijos ir por el buen camino.
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