Para tener una vida plena y con sentido, debemos anteponer los deberes para con el alma. Dichos deberes deben estar siempre antes que la satisfacción pasajera del cuerpo.5 Todos los primogénitos de la tierra de Egipto morirán, desde el primogénito del Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sirvienta que está detrás del molino, y todos los primogénitos de los animales. (Bo 11)
Decimos en nuestra plegaria matutina: “A sus primogénitos mataste y al primogénito de Israel salvaste”.
El primogénito hace alusión a la primera concepción del ser humano, a lo que se le da prioridad. Hashem nos quiere decir que para salir de “Egipto” debemos tomar como principal las cuestiones espirituales, y en segundo plano lo relacionado con el cuerpo.
Los egipcios anteponían el placer material a la concepción espiritual, mientras que Hashem salva a quien prioriza el camino de la Torá y de las Mitzvot, a la vida terrenal, dándole vida, felicidad, y plenitud.
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