3 He aquí que la mano de El Eterno estará sobre tu ganado que está en el campo, sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre los vacunos y sobre las ovejas: una peste muy grave. 4 El Eterno hará una distinción entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto, y nada de lo que pertenece a los Hijos de Israel morirá. (Vaerá 9)Hashem no solo castigó a los egipcios sino también a su ganado, su economía.
Los bienes que se obtienen con el espíritu “egipcio”, de maldad, egoísmo y codicia, no prosperan, teniendo un fin desafortunado, mientras que los bienes que se adquieren con un objetivo de verdad y bondad, serán prósperos, ya que en ellos reside la bendición divina, condición primordial para que prosperen nuestros asuntos.
Por eso dice la Torá: “El Eterno hará una distinción entre el ganado de Israel y el ganado de Egipto, y nada de lo que pertenece a los Hijos de Israel morirá”.
Debemos involucrar en nuestros emprendimientos la filosofía de la Torá, actuando honradamente y destinando de nuestras ganancias para ayudar al prójimo, y de esta manera tendremos la ayuda y asistencia divina que es la que acrecienta y da sentido a nuestros proyectos.
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