29 Luego los instruyó y les dijo: He de reunirme con mi pueblo; enterradme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efron el jeteo. (Vaiejí 49)Miren que diferencia: Mientras que Iacov pide ser enterrado, el Faraón quería ser momificado.
Iacov bregaba por la eternidad del alma, por eso el cuerpo una vez que pasa por la etapa de este mundo terrenal se le da sepultura, y el alma sube a ligarse con la fuente de la vida eterna.
Mientras que el Faraón que difería de estos conceptos tan transcendentales, solo quería perpetuar lo no trascendente, su cuerpo. Siendo esta práctica vana, ya que el cuerpo una vez muerto, entra en desuso.
La pregunta que debemos hacernos es: ¿Que es lo que queremos eternizar?
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