3 Reuben, tú eres mi primogénito, mi fuerza y mi vigor inicial, primero en rango y primero en poder. 4 Impetuoso como el agua, no puedes ser el primero, pues subiste al lecho de tu padre; y Lo profanaste al Que elevó mi lecho. (Vaiejí 49)Reuben por haber sido apresurado e impetuoso perdió todos los honores, como el derecho a la primogenitura y el reinado.
Al morir Rajel, tomó la cama de su padre y la trasladó a la carpa de su madre Lea, sin el agrado de Iacov.
Pero no siempre el ser impetuoso es perjudicial y negativo. El Talmud nos cuenta que un gentil llamó al pueblo judío impetuoso y apresurado, ya que ellos dijeron al pie del Monte Sinai: “Haremos y escucharemos”, comprometiéndose apresuradamente a cumplir ordenes (haremos), antes de entender de que tratan aquellos dictámenes (escucharemos).
La diferencia radica en que a veces la persona actúa precipitadamente y este accionar lo aparta del estudio y cumplimiento de la Torá, mientras que si la persona luego de ardua meditación llega a la conclusión que Hashem es la única existencia real y a partir de esto se apresura a cumplir las Mitzvot, más allá de que por el momento no llega a entender el fondo de la cuestión, este apresuramiento es altamente positivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario