Todos somos “projimos”. A algunos nos tenemos que acercar y de otros no tenemos que alejar.12 Que cada hombre le pida a “su prójimo” y cada mujer a su prójima, vasijas de plata y vasijas de oro. (Bo 11)
Los judíos tuvieron que pedir a los egipcios sus propios elementos de valor, previó a la salida de Egipto.
Esta escrito: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. ¿Es acaso el malvado egipcio nuestro prójimo? ¿A el debemos querer?
Explica la Kabala: La persona posee dentro de él un alma divina, la cual nos vincula con la pureza y la bondad. Y por el contrario posee dentro de él, el instinto del mal el cual sugiere a la persona de ir por el camino del placer por lo material y el egoísmo.
Por carácter natural la persona debe querer a su alma divina, ya que nos orienta hacia el objetivo, pero también debemos querer a nuestro instinto del mal, porque por su intermedio, haciendo caso omiso a su seducción, nos acercamos más al Creador.
En definitiva, debemos agradecer al prójimo “egipcio” que nos “acerca”, a su modo, a nuestro Padre Celestial.
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