8 Se levantó un nuevo rey en Egipto, que no conocía a Iosef.
Decimos en la Hagadá de Pesaj: “No solamente un (rey malvado) se para contra nosotros para exterminarnos, sino en cada generación se paran contra nosotros para exterminarnos, y el Santo Bendito Sea, nos salva de sus manos”.
No debemos tomar este enunciado solamente en su sentido literal, sino que dentro nuestro trata el instinto del mal, llamado “Rey anciano y tonto”, de exterminar toda nuestra santidad llamada “Iosef Hatzadik”, no reconociendo su supremacía.
El instinto del mal, trata de gobernar y de reinar sobre nosotros y su táctica es siempre confundir a la persona con nuevos decretos, que perturban al "Iosef Hatzadik” que tenemos adentro.
Sabemos a ciencia cierta que nada se puede comparar a la verdad inalterable de la Torá, pero el instinto del mal usa todos sus esfuerzos para crear siempre nuevas situaciones para alterar el sano orden del reinado de “Iosef” dentro de nosotros.
Decimos en la Hagadá de Pesaj: “No solamente un (rey malvado) se para contra nosotros para exterminarnos, sino en cada generación se paran contra nosotros para exterminarnos, y el Santo Bendito Sea, nos salva de sus manos”.
No debemos tomar este enunciado solamente en su sentido literal, sino que dentro nuestro trata el instinto del mal, llamado “Rey anciano y tonto”, de exterminar toda nuestra santidad llamada “Iosef Hatzadik”, no reconociendo su supremacía.
El instinto del mal, trata de gobernar y de reinar sobre nosotros y su táctica es siempre confundir a la persona con nuevos decretos, que perturban al "Iosef Hatzadik” que tenemos adentro.
Sabemos a ciencia cierta que nada se puede comparar a la verdad inalterable de la Torá, pero el instinto del mal usa todos sus esfuerzos para crear siempre nuevas situaciones para alterar el sano orden del reinado de “Iosef” dentro de nosotros.
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