Cantaré a El Eterno pues Él es exaltado sobre el arrogante, habiendo arrojado al caballo junto con su jinete al mar. (Beshalaj 15)
Dicen nuestros Sabios: Llegó un momento que los egipcios no pudieron controlar sus propios caballos. Ellos, los caballos, ingresaron al mar, matando a sus propios dueños, por eso dice primero “Al caballo” y luego “su jinete”.
El mismo caballo, la arrogancia de Egipto, con los cuales conquistaban y dominaban a gusto y placer, fueron su propia sepultura.
Si se da “rienda suelta” al caballo, termina el mismo animal siendo la propia destrucción, pero si se puede controlar al “animal”, usándolo solo como medio y no como fin, ayudará a llegar a un destino más favorable.
Dicen nuestros Sabios: Llegó un momento que los egipcios no pudieron controlar sus propios caballos. Ellos, los caballos, ingresaron al mar, matando a sus propios dueños, por eso dice primero “Al caballo” y luego “su jinete”.
El mismo caballo, la arrogancia de Egipto, con los cuales conquistaban y dominaban a gusto y placer, fueron su propia sepultura.
Si se da “rienda suelta” al caballo, termina el mismo animal siendo la propia destrucción, pero si se puede controlar al “animal”, usándolo solo como medio y no como fin, ayudará a llegar a un destino más favorable.
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