13 Si un hombre pidiere prestado a su prójimo (un animal) y se quebrara o muriera, ciertamente pagará indemnización “siempre” y cuando el dueño no esté con él. (Mishpatim 22)El caso de la persona que pide prestado es el más estricto, considerando la Torá que “siempre” tiene que pagar, incluso en caso de que haya ocurrido un percance impredecible.
Explican los Sabios: Tenemos que saber que con respecto a la educación de nuestros hijos sucede lo mismo. Dios nos entregó a nuestros hijos en “Préstamo”, confiando en que les indicaremos el camino correcto, “siempre” siendo responsables por ellos, si se desvían.
“y cuando el dueño no esté con él”: Siempre y cuando “El dueño”, Hashem, no este con los padres, pero si “El dueño” esta con los padres siendo los padres percatados en la observancia del legado y en su transmisión, ya dejan de ser responsables, porque en definitiva todo depende del Creador y los hijos tienen libre albedrío, escapándose ya de sus manos.
Por eso incluso que un padre esté compenetrado con la Torá, tiene que pedirle a Dios que se apiade de el y de sus hijos, para que ellos vayan por el buen camino, como encontramos en el Talmud que los Sabios rogaban todos los días al Creador para que sus hijos sean fieles al legado, a pesar de que ellos eran grandes responsables.
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