El proceso de refinación humana se divide en cuatro etapas. Desde ser receptivos a las ordenes divinas, hasta tratar de incorporarlas en nuestro intelecto, influenciando en nuestras emociones, llevandola a la práctica.17 Moshé llevó al pueblo del campamento hacia Dios, y se pararon al pie de la montaña. 18 Todo el Monte de Sinaí estaba humeante, porque El Eterno había descendido sobre él en "el fuego"; "su humo" subía como el humo de un horno y toda la montaña se estremeció sobremanera. 19 "El sonido del shofar" se hizo más y más fuerte; Moshé hablaba y "Dios le respondía con una voz". (Itró 19)
La voz de Dios emitiendo los Diez mandamientos, el fuego sobre la montaña, la voz del Shofar que se hacía oir y el humo que se podía apreciar.
Explica la Kabala: Estas cuatros realidades puestas escena en el Sinai, hacen referencia a cuatro niveles de nuestra alma.
"La voz de Dios" es la primera concepción que debemos tener en cuenta en nuestra vida, acatando y estudiando la normativa divina.
Luego "el fuego" representado la luz, la cual debemos tener para discernir e incorporar el mensaje celestial dentro nuestro.
“La voz del Shofar” debe despertar nuestro corazón para poder sentir el camino de los mandamientos, como se encuentran iluminados en nuestro intelecto.
Y al final, “El humo” que se hacia visible nos sugiere que debemos incorporar la sabiduría, el entendimiento y los sentimientos en nuestra realidad diaria, en este mundo tangible.
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