La persona no debe preocuparse por su manutención, ya que nuestro Padre Celestial se ocupa de satisfacer todas nuestras necesidades.
33 Moshé le dijo a Aarón: «Toma una vasija y coloca en ella un omer entero de maná; colócala ante El Eterno como depósito para vuestras generaciones». 34 Tal como El Eterno le había ordenado a Moshé, Aarón la colocó ante el Arca del Testimonio como depósito. (Beshalaj 16)
La mana, la comida que comieron nuestros antepasados en el desierto, debía ser depositado en una vasija para las generaciones ante el Arca del Testimonio, junto a la Torá.
El motivo era para que siempre el pueblo sepa que El mismo que nos entregó la Torá, nos dará los medios para poder cumplirla, concediéndonos la manutención.
El Misericordioso hacía descender desde el Cielo el alimento para su pueblo en forma permanente, día a día. El motivo era para que el pueblo sepa de donde provenía su alimento, aproximándose a El, constantemente.
Dejar la vida espiritual por el excesivo trabajo, es no tener fe que dependemos de Hashem.
33 Moshé le dijo a Aarón: «Toma una vasija y coloca en ella un omer entero de maná; colócala ante El Eterno como depósito para vuestras generaciones». 34 Tal como El Eterno le había ordenado a Moshé, Aarón la colocó ante el Arca del Testimonio como depósito. (Beshalaj 16)
La mana, la comida que comieron nuestros antepasados en el desierto, debía ser depositado en una vasija para las generaciones ante el Arca del Testimonio, junto a la Torá.
El motivo era para que siempre el pueblo sepa que El mismo que nos entregó la Torá, nos dará los medios para poder cumplirla, concediéndonos la manutención.
El Misericordioso hacía descender desde el Cielo el alimento para su pueblo en forma permanente, día a día. El motivo era para que el pueblo sepa de donde provenía su alimento, aproximándose a El, constantemente.
Dejar la vida espiritual por el excesivo trabajo, es no tener fe que dependemos de Hashem.
No hay comentarios:
Publicar un comentario