24 Entonces les dije: ¿Quién tiene oro?. Ellos se lo quitaron y me lo dieron. Yo lo arrojé al fuego, y “emergió” este becerro (Ki Tisá 32)
Indudablemente Aarón no tenía intenciones de hacer el becerro de oro, por el contrario, el estaba convencido de que Moshé en cualquier momento iba a descender de la montaña, solo que el becerro “Emergió” antes de lo previsto.
Mientras que cuando uno trata de hacer las cosas bien, lleva todo un largo proceso y mucho esfuerzo, en el lado de la maldad todo es instantáneo, destruyendo en un momento lo que se construye en años.
El camino del bien es un proceso de ardua meditación y dedicación, mientras que el camino de la mentira es pasional y arrebatado, sin responsabilidad y sufriendo las consecuencias.
Indudablemente Aarón no tenía intenciones de hacer el becerro de oro, por el contrario, el estaba convencido de que Moshé en cualquier momento iba a descender de la montaña, solo que el becerro “Emergió” antes de lo previsto.
Mientras que cuando uno trata de hacer las cosas bien, lleva todo un largo proceso y mucho esfuerzo, en el lado de la maldad todo es instantáneo, destruyendo en un momento lo que se construye en años.
El camino del bien es un proceso de ardua meditación y dedicación, mientras que el camino de la mentira es pasional y arrebatado, sin responsabilidad y sufriendo las consecuencias.
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