26 Cuando (el hombre) vio que no podría vencerlo, tocó la coyuntura superior del muslo; de modo que Iaacov se dislocó la cadera en su forcejeo con el hombre. (Vaishlaj 32)
Explican los Sabios que el “Hombre” que luchó contra Iaacov dañándolo, era el ángel de Esav.
El ángel de Esav cuando ve que no puede vencer a los descendientes de Iaacov, el pueblo judío, daña a “Iaacov” en “La coyuntura superior del muslo”.
Dicha parte del cuerpo sostiene y mantiene erguido al cuerpo. Esto hace referencia a que el instinto del mal confunde a quienes “Sostienen” a la Torá, es decir a los que colaboran con su dinero al desarrollo de la actividad comunitaria.
En vez de entender la vital importancia de colaborar y sostener las instituciones que se dedican a la educación tradicional, el instinto del mal confunde a las personas adineradas para que destinen sus bienes para fines menos importantes.
Explican los Sabios que el “Hombre” que luchó contra Iaacov dañándolo, era el ángel de Esav.
El ángel de Esav cuando ve que no puede vencer a los descendientes de Iaacov, el pueblo judío, daña a “Iaacov” en “La coyuntura superior del muslo”.
Dicha parte del cuerpo sostiene y mantiene erguido al cuerpo. Esto hace referencia a que el instinto del mal confunde a quienes “Sostienen” a la Torá, es decir a los que colaboran con su dinero al desarrollo de la actividad comunitaria.
En vez de entender la vital importancia de colaborar y sostener las instituciones que se dedican a la educación tradicional, el instinto del mal confunde a las personas adineradas para que destinen sus bienes para fines menos importantes.
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