"Había un varón Judío (Iheudí) en Susán residencia regia, cuyo nombre era Mardejai, hijo de Iair, hijo de Simi, hijo de Cis, del linaje de Biniamín" (Ester 2, 5)
A pesar que Mordejai era de descendiente de la tribu de Biniamín, es llamado en la Meguilat Ester con el nombre de “Iehudí” calificativo dado a los descendientes de la tribu de Iehudá.
Los Sabios dicen que por cuanto Mordejai se negaba a arrodillarse a la idolatría del perverso Amán fue llamado “Iehudí”, ya que todo el que reniega de la idolatría es digno de llamarse “Iehudí”.
Iehudí, judío, es quien desecha la idolatría y todos los aires que tratan de separar a los hijos de Israel de la unicidad de Hashem.
Solo con una educación basada en los principios de la Torá, el pueblo judío es digno de ser llamado “Iehudí”.
A pesar que Mordejai era de descendiente de la tribu de Biniamín, es llamado en la Meguilat Ester con el nombre de “Iehudí” calificativo dado a los descendientes de la tribu de Iehudá.
Los Sabios dicen que por cuanto Mordejai se negaba a arrodillarse a la idolatría del perverso Amán fue llamado “Iehudí”, ya que todo el que reniega de la idolatría es digno de llamarse “Iehudí”.
Iehudí, judío, es quien desecha la idolatría y todos los aires que tratan de separar a los hijos de Israel de la unicidad de Hashem.
Solo con una educación basada en los principios de la Torá, el pueblo judío es digno de ser llamado “Iehudí”.
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