Hashem es mi pastor…tu vara y tu cayado ellos me consolarán (Salmo 23)
Dicen los Sabios: “Al inteligente, con insinuaciones, al necio, con piedras…”
La persona es “pastoreada” por El Eterno. Hay quien que con una dócil vara, entiende al camino, y hay quien necesita el “Cayado”, palo duro para quien se desvía del camino.
Una persona con fe entiende las señales celestiales y sabe que todo es para encaminarlo por la buena senda, pero la persona que vive sin fe, vive frustrado, ya que al no conseguir sus objetivos materiales, sigue insistiendo y por ende yendo por caminos cada vez más tortuosos.
La vida de la persona de fe es “fácil”, ya que al ser sensible ante los desvíos, no tardará en encaminarse, pero la vida de la persona sin fe es “Difícil” ya que al mantenerse obstinado en sus metas erróneas, se separa de su Hacedor, yendo por caminos inciertos e inhóspitos, desamparado de la ayuda celestial.
Dicen los Sabios: “Al inteligente, con insinuaciones, al necio, con piedras…”
La persona es “pastoreada” por El Eterno. Hay quien que con una dócil vara, entiende al camino, y hay quien necesita el “Cayado”, palo duro para quien se desvía del camino.
Una persona con fe entiende las señales celestiales y sabe que todo es para encaminarlo por la buena senda, pero la persona que vive sin fe, vive frustrado, ya que al no conseguir sus objetivos materiales, sigue insistiendo y por ende yendo por caminos cada vez más tortuosos.
La vida de la persona de fe es “fácil”, ya que al ser sensible ante los desvíos, no tardará en encaminarse, pero la vida de la persona sin fe es “Difícil” ya que al mantenerse obstinado en sus metas erróneas, se separa de su Hacedor, yendo por caminos inciertos e inhóspitos, desamparado de la ayuda celestial.
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