24 Cuando tú prestares dinero a Mi pueblo, al pobre que está contigo no pongas sobre él usura" (Mishpatim 22)
Explican los Sabios: Así como existe la “usura” a nivel material, existe la “usura” a nivel espiritual.
El “usurero” vive sin trabajar, usufructuado del esfuerzo ajeno. Del mismo modo hay una manera ilegítima de aproximarse a la Torá, y es cuando uno se allega a la misma sin esfuerzo.
La Torá exige de la persona compromiso, no relegando su estudio y cumplimiento a segundo plano.
La persona que cobra “intereses”, toma al trabajo como algo secundario, del mismo modo, quien accede a la Torá con “usura” relega a la Torá, no comprometiéndose.
“No cobrar usura” en el plano espiritual, significa que la Torá tiene que ser el trabajo y la dedicación de la persona durante su vida.
Explican los Sabios: Así como existe la “usura” a nivel material, existe la “usura” a nivel espiritual.
El “usurero” vive sin trabajar, usufructuado del esfuerzo ajeno. Del mismo modo hay una manera ilegítima de aproximarse a la Torá, y es cuando uno se allega a la misma sin esfuerzo.
La Torá exige de la persona compromiso, no relegando su estudio y cumplimiento a segundo plano.
La persona que cobra “intereses”, toma al trabajo como algo secundario, del mismo modo, quien accede a la Torá con “usura” relega a la Torá, no comprometiéndose.
“No cobrar usura” en el plano espiritual, significa que la Torá tiene que ser el trabajo y la dedicación de la persona durante su vida.
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