27 Cuando nazca un toro o una oveja o cabra, permanecerá bajo su madre durante siete días; y a partir del octavo día, es aceptable como ofrenda de fuego para El Eterno. (Emor 22)
Preguntan los Sabios: ¿Por qué dice “cuando nazca un toro…”, y no dice “cuando nazca un ternero”?
Explican los Sabios que en esencia no hay mucha diferencia entre un toro y un ternero. La verdadera diferencia esencial es en el ser humano.
De una persona se pretende que crezca y madure constantemente, pero el toro solo se desarrolla hasta el octavo día, en donde ya puede ser ofrendado, no pretendiendo nada más del animal.
Mientras que el animal termina de desarrollarse para ser apto para ser ofrendado, la persona comienza su misión de desarrollo a lo largo de su vida.
Hay personas que no crecen, que no se renuevan constantemente. Dichas personas guardan la condición de “animal”, mientras que las personas que constantemente se están superando y aprendiendo, son dignas de llamarse “personas”.
Preguntan los Sabios: ¿Por qué dice “cuando nazca un toro…”, y no dice “cuando nazca un ternero”?
Explican los Sabios que en esencia no hay mucha diferencia entre un toro y un ternero. La verdadera diferencia esencial es en el ser humano.
De una persona se pretende que crezca y madure constantemente, pero el toro solo se desarrolla hasta el octavo día, en donde ya puede ser ofrendado, no pretendiendo nada más del animal.
Mientras que el animal termina de desarrollarse para ser apto para ser ofrendado, la persona comienza su misión de desarrollo a lo largo de su vida.
Hay personas que no crecen, que no se renuevan constantemente. Dichas personas guardan la condición de “animal”, mientras que las personas que constantemente se están superando y aprendiendo, son dignas de llamarse “personas”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario