“.. Y que yo sea purificado y santificado con la santidad suprema. Que de este modo se conceda abundante generosidad sobre todos los mundos…” (De las plegarias de la cuenta del Omer)
Explican los Sabios: Para poder recibir la Torá en Shavuot uno debe “purificarse y santificarse”.
La Torá lleva a la persona a la bendición total, y dicha bendición se logra a través de la “purificación y santificación”.
La “abundante generosidad” se logra cuando la persona trata de intensificar cada vez más su contacto con Hashem.
Es justamente en el tema de la “santidad y pureza” que es probada constantemente la persona. De la persona depende elevarse y recibir toda la generosidad que El Eterno desea otorgar, o ser presa de la tentación de los deseos más bajos, para perder todo en este mundo y en el otro.
El pueblo de Israel fue digno a recibir la Torá porque se “santificó y purificó” durante la cuenta del Omer desde la salida de Egipto, mientras que los demás pueblos que no hicieron el ejercicio de refinamiento no tuvieron la dicha de recibir la Torá y la bendición.
Solo a través de ser sumamente percatada en la “santidad y pureza” la persona accede a toda la “generosidad” del Eterno. Ese es el motivo del porque en la plegaria de la cuenta del Omer se hace mención a este tema.
Explican los Sabios: Para poder recibir la Torá en Shavuot uno debe “purificarse y santificarse”.
La Torá lleva a la persona a la bendición total, y dicha bendición se logra a través de la “purificación y santificación”.
La “abundante generosidad” se logra cuando la persona trata de intensificar cada vez más su contacto con Hashem.
Es justamente en el tema de la “santidad y pureza” que es probada constantemente la persona. De la persona depende elevarse y recibir toda la generosidad que El Eterno desea otorgar, o ser presa de la tentación de los deseos más bajos, para perder todo en este mundo y en el otro.
El pueblo de Israel fue digno a recibir la Torá porque se “santificó y purificó” durante la cuenta del Omer desde la salida de Egipto, mientras que los demás pueblos que no hicieron el ejercicio de refinamiento no tuvieron la dicha de recibir la Torá y la bendición.
Solo a través de ser sumamente percatada en la “santidad y pureza” la persona accede a toda la “generosidad” del Eterno. Ese es el motivo del porque en la plegaria de la cuenta del Omer se hace mención a este tema.
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