"Y fue la palabra de D'os a mí diciendo: “¿Qué estás viendo, Jeremías?” Y dije: 'Una vara de almendro yo estoy viendo'. Me dijo D'os a mí: “¡Bien has visto!..."(Jeremías 1:11-12)
Dicha profecía corresponde a la lectura de la Haftará (porción de los profetas) de la sección de “Matot”.
La sección “Matot” es la primera porción que se lee luego del diecisiete de Tamuz, día en que comienza el periodo de las tres semanas de duelo por Jerusalém.
El profeta vio una “vara de almendro”: Por un lado la “vara” alude al castigo por desviarse del buen camino. Pero de la “vara” surge un fruto, “almendras”.
Con esto quiso significar que la destrucción del Beit Hamikdash, originó un amargo exilio. Pero dicho doloroso exilio dará origen a buenos “frutos”, ya que la persona entenderá que la “vara” proviene para que uno enmiende su camino y “fructifique”.
El Eterno asintió su profecía, “¡Bien has visto!”, ya que El Eterno pretende ver fructificar a la persona.
Dicha profecía corresponde a la lectura de la Haftará (porción de los profetas) de la sección de “Matot”.
La sección “Matot” es la primera porción que se lee luego del diecisiete de Tamuz, día en que comienza el periodo de las tres semanas de duelo por Jerusalém.
El profeta vio una “vara de almendro”: Por un lado la “vara” alude al castigo por desviarse del buen camino. Pero de la “vara” surge un fruto, “almendras”.
Con esto quiso significar que la destrucción del Beit Hamikdash, originó un amargo exilio. Pero dicho doloroso exilio dará origen a buenos “frutos”, ya que la persona entenderá que la “vara” proviene para que uno enmiende su camino y “fructifique”.
El Eterno asintió su profecía, “¡Bien has visto!”, ya que El Eterno pretende ver fructificar a la persona.
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