En una fiesta de casamiento había una mujer cincuentona con mucha onda positiva que no paraba de bailar. Al sentarse en su mesa una señora le preguntó: Se la ve muy alegre y realizada, dígame: ¿Cuántos hijos tiene? Y la mujer le dijo: No tengo hijos. Su compañera de mesa le preguntó: ¿Cómo es que esta con tan buen ánimo? Lo que sucede, respondió la señora, que cuando llegue al cielo no me van a preguntar cuantos hijos tuve sino como me porté…En la sección de Brehishit la Torá nos cuenta que Adam le puso a su mujer el nombre de Java, que como la misma Torá lo explica significa: “Madre de toda vida”. Pero esencialmente Hashem ya le había puesto el nombre de “Isha”, que significa extraída del hombre, con un objetivo que realizar.
Una cosa es lo que sos, que es lo más importante y otra lo que tenes.
Que a nadie le falte nada. Solo cosas buenas.
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