18 He aquí que mañana a esta hora haré llover un granizo muy pesado, como jamás ha habido en Egipto, desde el día de su fundación hasta ahora. (Vaerá 9)
12 El Eterno le dijo a Moshé: Dile a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra; se transformará en piojos por toda la tierra de Egipto”. (Vaerá 8)
El Faraón se creía con poderes plenipotenciarios, se creía que su dominio de extendía desde lo terrenal hasta los celestial, pensando que podía dar su opinión certera en temas “terrenales”, como “celestiales”, espirituales.
Hashem le demostró que el único que tiene todos los poderes y que incluso puede cambiar las mismas reglas que El mismo impuso en la creación es El Santo bedito Sea. Por eso es que del mismo cielo extrajo un granizo sobrenatural y de la tierra pudo extraer piojos, demostrando su plena autoridad sobre todos los planos.
Con la entrega de la Torá, a posterior de la salida de Egipto, es nuestra obligación hacer reinar a Hashem en los planos superiores y espirituales y también en los planos inferiores y terrenales.
Hay gente que hace reinar a Dios en los planos superiores, alejándose de la materia, alegando que Dios no tiene nada que ver con lo terrenal, y hay gente que piensa que Hashem esta en la materia alejándose de las cuestiones espirituales relegándolas a segundo plano, pero es nuestra obligación que Hashem reine “en el cielo y en la tierra”, proclamando que en la tierra y en el cielo no hay otra entidad fuera de El, bendito Sea.
12 El Eterno le dijo a Moshé: Dile a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra; se transformará en piojos por toda la tierra de Egipto”. (Vaerá 8)
El Faraón se creía con poderes plenipotenciarios, se creía que su dominio de extendía desde lo terrenal hasta los celestial, pensando que podía dar su opinión certera en temas “terrenales”, como “celestiales”, espirituales.
Hashem le demostró que el único que tiene todos los poderes y que incluso puede cambiar las mismas reglas que El mismo impuso en la creación es El Santo bedito Sea. Por eso es que del mismo cielo extrajo un granizo sobrenatural y de la tierra pudo extraer piojos, demostrando su plena autoridad sobre todos los planos.
Con la entrega de la Torá, a posterior de la salida de Egipto, es nuestra obligación hacer reinar a Hashem en los planos superiores y espirituales y también en los planos inferiores y terrenales.
Hay gente que hace reinar a Dios en los planos superiores, alejándose de la materia, alegando que Dios no tiene nada que ver con lo terrenal, y hay gente que piensa que Hashem esta en la materia alejándose de las cuestiones espirituales relegándolas a segundo plano, pero es nuestra obligación que Hashem reine “en el cielo y en la tierra”, proclamando que en la tierra y en el cielo no hay otra entidad fuera de El, bendito Sea.
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