Tantos en momentos buenos, como en momentos no gratos, debemos tener presentes a nuestro Creador.21 El Eterno iba delante de ellos, de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego, para darles luz, para que pudieran marchar de día y de noche. (Beshalaj 13)
Explica la Kabala: “De día en una columna de nube”: Cuando es de “día” y todo ilumina y brilla en nuestra vida, la persona tiene que ser guiada por “Una nube”.
La nube oculta los objetos, del mismo modo la persona que vive en forma plena y su destino le ilumina, puede olvidarse de servir a Dios con fe simple en todo momento. Por eso debe seguir a “la nube”, resolviendo servir a Dios en momentos buenos, como en momentos de ocultamiento.
“Y de noche en una columna de fuego”: Cuando es de “noche” y no vemos salida a nuestros conflictos y problemas, debemos seguir “El fuego”. El fuego es la Torá que nos da energía y calor, sabiendo que Hashem nos ayudará a salir de toda tribulación, como esta escrito en los Salmos: “Levanta del polvo al menesteroso”.
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