5 Entonces proclamarás y dirás ante El Eterno, tu Dios: Un arameo trató de destruir a mi antepasado. Él descendió a Egipto y habitó allí; eran pocos en número y allí se transformó en una nación grande, fuerte y numerosa. 6 Los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y colocaron duros trabajos sobre nosotros. (Ki Tavo 26)
Al llevar los primeros frutos crecidos en la Tierra de Israel al Sagrado Templo de Jerusalem se debía proclamar que un arameo quiso destruir a nuestro padre Iacov y también mencionar el éxodo de Egipto.
El objetivo de dicha proclama es para que la persona entienda que todas las circunstancias de la vida son en aras de nuestro beneficio.
Iacov sufrió mucho en manos de Laban, el arameo, pero a pesar de todo tuvo el temple de formar el pueblo judío.
Del mismo modo el pueblo hebreo sufrió en demasía en manos de los Egipcios, saliendo de ese lugar fortalecido, recibiendo la Torá.
Y ahora la persona se encuentra en la bendita tierra de Israel dando reconocimiento y tributo al Todopoderoso por haber tenido el mérito de presentar las primicias en el sagrado Templo.
El hombre de fe pasa muchas circunstancias en su vida. Momento difíciles y momentos gratos, pero se debe saber que todo es para el bien eterno del alma, es por eso que siempre debemos agradecer a Dios en cada momento y nunca desfallecer ante las dificultades.
Al llevar los primeros frutos crecidos en la Tierra de Israel al Sagrado Templo de Jerusalem se debía proclamar que un arameo quiso destruir a nuestro padre Iacov y también mencionar el éxodo de Egipto.
El objetivo de dicha proclama es para que la persona entienda que todas las circunstancias de la vida son en aras de nuestro beneficio.
Iacov sufrió mucho en manos de Laban, el arameo, pero a pesar de todo tuvo el temple de formar el pueblo judío.
Del mismo modo el pueblo hebreo sufrió en demasía en manos de los Egipcios, saliendo de ese lugar fortalecido, recibiendo la Torá.
Y ahora la persona se encuentra en la bendita tierra de Israel dando reconocimiento y tributo al Todopoderoso por haber tenido el mérito de presentar las primicias en el sagrado Templo.
El hombre de fe pasa muchas circunstancias en su vida. Momento difíciles y momentos gratos, pero se debe saber que todo es para el bien eterno del alma, es por eso que siempre debemos agradecer a Dios en cada momento y nunca desfallecer ante las dificultades.
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