“Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor” (Eclesiastés 11, 6)
Explican los Sabios que el versículo hace referencia a Rabi Akiva, quien enseño Torá a veinticuatro mil alumnos, los cuales perecieron todos en una peste, y siguió enseñando Torá sin desfallecer, formando un nuevo grupo de alumnos, preservando la Torá en Israel.
Dentro de los alumnos que formó luego de la peste, fue Rabi Shimón Bar Iojai, quien legó a la humanidad el libro Zohar, base de la Kabala.
Por eso la persona nunca debe desfallecer, y seguir siempre adelante.
Si Rabi Akiva hubiera bajado la guardia, hoy no se tendría la Kabala. De esto la persona debe extraer enseñanza para poder luchar contra su mala tendencia que lo perturba tratando de persuadirlo en abandonar el camino sagrado de la superación.
Explican los Sabios que el versículo hace referencia a Rabi Akiva, quien enseño Torá a veinticuatro mil alumnos, los cuales perecieron todos en una peste, y siguió enseñando Torá sin desfallecer, formando un nuevo grupo de alumnos, preservando la Torá en Israel.
Dentro de los alumnos que formó luego de la peste, fue Rabi Shimón Bar Iojai, quien legó a la humanidad el libro Zohar, base de la Kabala.
Por eso la persona nunca debe desfallecer, y seguir siempre adelante.
Si Rabi Akiva hubiera bajado la guardia, hoy no se tendría la Kabala. De esto la persona debe extraer enseñanza para poder luchar contra su mala tendencia que lo perturba tratando de persuadirlo en abandonar el camino sagrado de la superación.
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